¿Cómo reducir emisiones de CO2?
Entre las múltiples soluciones aportadas, la forestación es sin duda
un instrumento natural eficaz de reducción del CO2
emitido a la atmósfera. Los árboles, a través de la fotosíntesis,
transforman la energía solar en química,
absorbiendo CO2 del aire, para fijar el carbono en forma
de biomasa y liberar el oxígeno.
El hecho de que una tonelada de carbono capturada en
cualquier lugar del mundo tenga el mismo impacto
en la mitigación del efecto invernadero que en otra,
hace que una nueva forestación tenga
una relevancia global independientemente de su ubicación.
Tal y como se evidencia en el Protocolo de Kyoto,
las plantaciones de árboles forman parte de la estrategia global
para la lucha contra el cambio climático.